Hace unas
semanas, se nos encomendó un curioso reto: hacer nuestra
propia autobiografía. Y he de confesar que hasta ese momento
no me había dado cuenta cuán difícil es
escribir sobre la vida de una misma sobre todo cuando se trata de
recordar hechos y vivencias tan lejanas como los primeros años
de vida.
Después
de unos días de arduo trabajo, serias investigaciones y unos
cuantos interrogatorios a familiares y amigos hallé la mejor
manera de contar la "historia de mi vida".Todo comenzó un 8 de enero de 1988 en Mérida, una pequeña ciudad extremeña. De repente sin saber cómo ni por qué ahí estaba yo, bajo el nombre de Raquel y ante un mundo lleno de aventuras y retos por descubrir. Viví mis primeros años en La Zarza, un pueblito cerca de la ciudad. Echo la mirada atrás y no puedo evitar sentir cierto aire de nostalgia al recordar que pasé allí una de las mejores etapas de mi vida, la niñez. No existían preocupaciones, agobios, prisas... y el tiempo parecía ir mucho más despacio que ahora.
A la
temprana edad de ocho años, sufrí un duro golpe cuando
me enteré de que debía abandonar mi pueblo natal, dejar
mis amigos y familiares mas queridos porque la familia se transladaba
a la gran ciudad. Fue entonces cuando nos mudamos a Pamplona. Una
nueva vida nos esperaba, totalmente diferente a la que conocíamos.
Sin embargo, nunca hemos perdido el vínculo con nuestra
tierra. Por lo que gran parte de mi infancia me la he pasado
viajando de aquí para allá. Recuerdo con especial
cariño aquellos veranos en el pueblo cuando nos sentábamos
alrededor de mis abuelos para que nos contaran sus batallitas. Y
aquellas calles pobladas de vecinas sentadas en las puertas de sus
casas charlando con la sintonía de la radio de fondo.
Poco a
poco fui creciendo y aquellos maravillosos tiempos se fueron
quedando atrás. A la edad de 18 años fue cuando comenzó
la verdadera aventura. Cuando se supone que ya había madurado
lo suficiente como para escoger el camino que marcaría el
resto de mi vida. Debía decidir carrera, universidad y el
mayor reto de todos: ¿cómo haría para conseguir
todo aquello que me había propuesto?.
En todo
momento tuve muy presente la gran lista de valores que me habían
inculcado desde niña y decidí que quería seguir
con mi formación académica pero que lo haría a
mi manera. Por ello, y bajo el famoso lema de mi padre "el que
algo quiere algo le cuesta", comencé a trabajar para
sacar adelante mis estudios y evitar así el gran peso
económico a mis padres. Pensé "soy joven, cabezota
y creo que puedo con esto" y hasta día de hoy no me he
arrepentido en ningún momento de haber tomado esta decisión.
Soy de las que piensan que todo lo que requiere un esfuerzo merece
aún mas la pena.
Ya han
pasado unos años desde entonces y puedo decir, orgullosa, que
esta experiencia me ha hecho crecer mucho como persona. Me hace
llevar un intenso ritmo de vida y mantener una lucha constante con el
tiempo, mi gran enemigo, ya que él se dedica a avanzar segundo
tras segundo, y yo me centro mas en llegar a tiempo antes que el
mismo tiempo.
Por ello,
Universidad, trabajo y mi amado tiempo libre se han convertido en
tres de los factores mas importantes de mi vida hoy en día. Podría
decirse que mi ritmo de vida es frenético. Pero a pesar de que a
muchos os pueda resultar un tanto estresante, es lo que me ayuda a
alcanzar mi gran meta.
Y dado que soy de la opinión de que a las personas se nos conoce por lo que hacemos, qué mejor manera de darme a conocer que con esta pequeña biografía.
Y dado que soy de la opinión de que a las personas se nos conoce por lo que hacemos, qué mejor manera de darme a conocer que con esta pequeña biografía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario